La prueba cutánea de derivado proteico purificado (PPD, por sus siglas en inglés) es un método utilizado para el diagnóstico de la infección de tuberculosis (TB) silenciosa (latente).
Usted necesitará dos visitas al consultorio de atención médica Vacunar para este examen. En la primera visita, se le limpiará una zona de su piel, por lo regular la parte interna del antebrazo. Se le aplicará una pequeña inyección que contiene PPD. La aguja se coloca suavemente debajo de la capa cutánea superior, provocando la formación de una protuberancia (roncha) en la piel. Esto por lo regular desaparece en unas cuantas horas a medida que el material se absorbe. Después de 48 a 72 horas, usted debe volver al consultorio. Le revisaremos la zona para ver si ha tenido una reacción fuerte a la prueba.
No hay una preparación especial para esta prueba. Coméntanos si alguna vez ha tenido una prueba cutánea de PPD positiva. De ser así, esta no se debe repetir, excepto bajo circunstancias inusuales. Igualmente infórmenos si tiene una afección o si toma ciertos fármacos, como esteroides, que pueden afectar su sistema inmunitario. Estas situaciones pueden llevar a que se presenten resultados imprecisos en la prueba. Coméntanos si usted ha recibido la vacuna BCG (antituberculosa) y, de ser así, cuándo fue. (Esta vacuna solo se administra afuera de los Estados Unidos).
Se sentirá una picadura breve a medida que la aguja se introduzca justo debajo de la superficie de la piel.
Este examen se hace para determinar si usted alguna vez ha estado en contacto con la bacteria que causa la TB. La TB es una enfermedad que se propaga fácilmente (contagiosa). Con mayor frecuencia afecta los pulmones. Las bacterias pueden permanecer inactivas (latentes) en los pulmones durante muchos años. Esta situación se llama TB latente. La mayoría de las personas en los Estados Unidos que están infectadas con la bacteria no tiene signos ni síntomas de la TB activa. Usted tiene mayor probabilidad de necesitar este examen si:
Puede haber estado cerca de alguien con TB. Trabaja en el campo de la salud.
Tiene un sistema inmunitario debilitado, debido a ciertos medicamentos o enfermedades (como el cáncer o el VIH/SIDA)
Una reacción negativa por lo general significa que usted nunca ha estado infectado con la bacteria que causa la tuberculosis. En caso de una reacción negativa, la piel donde le hicieron la prueba de PPD no está hinchada o la hinchazón es muy pequeña. Esta medida es diferente para los niños, las personas con VIH y otros grupos de alto riesgo. La prueba cutánea de PPD no es una prueba de detección perfecta. Es posible que algunas personas infectadas con la bacteria que causa la tuberculosis no tengan una reacción. Además, las enfermedades o los medicamentos que debilitan el sistema inmunitario pueden causar un resultado negativo falso.
Un resultado anormal (positivo) significa que usted ha sido infectado con la bacteria que causa la TB. Es posible que necesite tratamiento para reducir el riesgo de que la enfermedad reaparezca (reactivación de la enfermedad). Un examen cutáneo positivo no significa que una persona tenga TB activa. Se deben hacer más exámenes para verificar si hay enfermedad activa.
Una reacción pequeña (5 mm de hinchazón firme en el sitio) se considera positiva en personas que:
Las reacciones más grandes (superiores o iguales a 10 mm) se consideran positivas en:
En personas que no tienen riesgos conocidos de TB, 15 mm o más de hinchazón firme en el sitio son indicios de una reacción positiva.
Las personas que hayan nacido fuera de los Estados Unidos que hayan recibido la vacuna BCG pueden tener un resultado falso positivo en el examen.
Existe un riesgo muy pequeño para enrojecimiento e inflamación graves del brazo en personas que hayan tenido previamente una prueba positiva de PPD y que se hagan la prueba de nuevo. Esta reacción también se puede presentar en unas cuantas personas que no hayan sido examinadas antes.